AlimentaciónRecientesTodos

Qué le damos de comer a nuestros canarios

¿SE MERECE UNA MASCOTA , TAN NOBLE COMO EL CANARIO, UN BUEN TRATO?

EL CAUTIVERIO NO LOS CONDENA: Alterar la dieta alimentaria que corresponde a cada una de las especies que habitan nuestro planeta, no es correcto. Si bien, como decimos habitualrnente «lo comen», no es garantía de buena alimentación. Cuando surge el problema de la VACA LOCA, hecho que ocurre en Europa, en un país desarrollado, con la más actualizada tecnología, se descubre que al proporcionar los alimentos balanceados, con harina de carnés y huesos, se altera su metabolismo y una proteína es la que genera esta enfermedad. El vacuno es un herbívoro. Nuestros canarios, genéticamente, son granívoros. ¿Cómo los alimentamos? Detengámonos un poco a pensar cuántos errores cometemos a diario.

EL CAUTIVERIO NO LOS CONDENA, NOSOTROS SOMOS LOS RESPONSABLES. En principio veamos las semillas en mal estado de conservación, sucias, con mucho polvo y en algunos casos con micosis. El tratamiento antipolvo y antimicótico no es una publicidad para la venta, ni una fantasía sin fundamento. En Europa y E.E.U.U. hace más de un siglo que se aplica este tratamiento; en Argentina, unos 40 años en alimentos para humanos (porotos, garbanzos, arroz, etc). Hace 5 años, JORDAN lo aplica definitivamente en los alimentos (granos) que se utilizan para la canaricultura y constituyen la dieta básica del canario. Luego recurrimos a una serie de alimentos complementarios, en su mayoría incompatibles con su metabolismo. Tornemos, por ejemplo, uno de ellos, el más común, económico y más usado: el pan francés rallado, el famoso «pan rallado». Analicémoslo: proteínas 10,5% (el canario necesita entre 16% y 22%) más una importante cantidad de sal. El canario tiene entre 150 y 370 pulsaciones por minuto, dos a cuatro veces más que el hombre, por lo que el abuso de sal lo está predisponiendo a la hipertensión arterial con todos sus riesgos. Y lo peor es que, para la elaboración del pan, se utiliza el bromato de potasio altamente cancerígeno, prohibido para el uso humano.

Segundo ejemplo: la molienda de galletitas dulces. Sí bien este azúcar no es recomendable para la salud del canario, lo peor no está en ella si no en las grasas bovinas que se utilizan para su elaboración. Aquí estamos frente a una situación similar a la de la vaca loca; cuando un canario pierde su estabilidad y deambula por el piso de su jaula, volteando repetidamente, ¿quién puede negar la duda de estar frente a un fenómeno semejante? Antes de esta enfermedad, ¿cuántas otras están subyacentes? Enfermedades que hacen que el canario hoy sea un mal reproductor, las madres no alimenten a sus crías, el promedio de pichones sea tan bajo, las hembras sean descartables después del segundo año de cría y un año más el macho. Si bien los más entendidos dirán, y con razón, que las mutaciones y los cruzamientos han hecho lo suyo, ¡mucho más hemos hecho nosotros!…

No se deben usar grasas animales para la elaboración de los bizcochos (pastones); únicamente aceites o margarinas vegetales, con reparo en estas ultimas ya que, para los humanos son trans (forman plaquetas que obstruyen las arterias). En el canario se desconoce este efecto, hay quienes opinan que posiblemente no actúen de la misma forma, pero debemos tener en cuenta este detalle a futuro, Es preferible usar para la elaboración aceites vegetales no hidrogenados. He recordado a Europa, con el problema de la vaca loca porque de allí provienen los primeros pastones que están elaborados con grasa animal (como está expresado en sus envases) y sé detecta en e! uso. Por esto es posible que estemos frente al mismo error involuntario, pero error al fin y con consecuencias que bien pueden ser las que padece, hoy, el criador.

En Argentina se han copiado, alegremente, moliendo cuanto producto de panadería y/o fábrica de galletitas existen, desconociendo sus efectos. El canario no es un animal que, como el bovino, amerite estudios que determinen fehacientemente estos problemas, pero son así, existen y como exige el buen criterio, ante la duda, abstenerse.
En el momento de tomar la decisión de analizar a fondo estos temas si no queremos deteriorar aun más la salud de este ejemplar, como que es, una de nuestras más bellas mascotas.
El hombre se posesiona de las cosas bellas de la naturaleza para adorarlas hasta que ellas mueren, sin tomar el menor de los recaudos. El deterioro de nuestros pájaros, en los últimos años, es alarmante. Debemos retomar el camino de la sensatez: proveerlos de alimentos sanos, naturales y elaborados respetando su genética.